No hay mal que por bien no venga.
Proverbio
No hay mal que por bien no venga.
La historia de este proverbio
El refrán afirma que toda desgracia puede traer consigo algún bien. Su construcción, con dos negaciones, significa literalmente que no existe ningún mal que no venga para algo bueno: un tropiezo que evita un peligro mayor, un fracaso que abre otra puerta, una pérdida que enseña algo.
Se dice para consolar a alguien después de un contratiempo, o al descubrir, con el tiempo, la ventaja inesperada de lo que parecía una desgracia: un tren perdido, un despido que lleva a un oficio mejor. Es una fórmula de consuelo muy frecuente en español, y ya en el siglo XVII dio título a una comedia de Juan Ruiz de Alarcón.
Otras lenguas expresan la misma esperanza con imágenes del cielo: el francés dice que después de la lluvia viene el buen tiempo, y el inglés, que toda nube tiene un borde de plata.
La fuente
Proverbio español