Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Cita
Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
La historia de esta cita
Es el primer verso de la segunda parte de «El herido», un poema que Miguel Hernández escribió durante la guerra civil. Un soldado herido ofrece su cuerpo a la causa por la que combate: da a los cirujanos sus ojos y sus manos, entra en los hospitales y se desprende de sus pies, de sus brazos, de su casa, de todo. Confía en que la libertad hará nacer nuevos ojos en las cuencas vacías y nuevos brazos en la carne talada. El poema termina con una imagen de resistencia: el árbol talado que retoña, «porque aún tengo la vida».
Hernández, nacido en Orihuela en 1910, pastor en su juventud y poeta casi autodidacta, combatió en el bando republicano. El poema pertenece a El hombre acecha, libro impreso en 1939 cuya edición fue destruida casi por completo al acabar la guerra. Encarcelado tras la derrota, murió de tuberculosis en la prisión de Alicante en 1942, con treinta y un años.
Joan Manuel Serrat cantó el poema en 1972, en su disco dedicado al poeta.
La fuente
El herido (El hombre acecha), II, primer verso, 1939
Texto comprobado palabra por palabra en la propia obra.
Autor
Miguel Hernández
Miguel Hernández, pastor de cabras en Orihuela y poeta autodidacta, escribió El rayo que no cesa y El hombre acecha. Murió en prisión en 1942, tras la guerra civil.
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