No todo lo que desea el hombre lo alcanza: los…
Cita
No todo lo que desea el hombre lo alcanza: los vientos soplan por donde no quieren las naves.
Original en árabe
ما كل ما يتمنى المرء يدركه، تجري الرياح بما لا تشتهي السفن.
Qué significa
El barco representa nuestros proyectos y el viento aquello que escapa a la voluntad. Desear y actuar cuentan, pero las circunstancias pueden cambiar el rumbo; la imagen marítima recuerda ese límite.
La historia de esta cita
El verso figura en un poema que comienza: «¿Con qué consolarme? Ni familia ni patria, ni compañero de copas ni copa ni morada». Tras quejarse de su soledad y pedir al tiempo lo que el tiempo mismo no alcanza, Al-Mutanabbi aconseja afrontar el destino «con indiferencia»: ni la alegría dura ni la tristeza devuelve lo perdido. Luego interpela a aquel en cuya tertulia anunciaron de lejos su muerte: cuántas veces, según ellos, lo «mataron» y «murió», y se sacudió, «y desaparecieron la tumba y la mortaja»; hasta los testigos de su entierro murieron «antes que el enterrado». Sigue el verso, como sentencia, y un reproche explícito: «Os he visto: vuestro vecino no puede preservar su honra»; entre ellos, todo allegado recibe hastío por pago.
Según suele admitirse, Al-Mutanabbi lo compuso en Egipto, tras dejar la corte de Sayf al-Dawla en Alepo. El texto muestra que habla a quienes dejó: «tras mi partida velé, echándoos de menos», y les reprocha enojarse «con quien obtuvo vuestros dones». De ahí que mezcle nostalgia de familia y patria con reproche a quienes lo dieron por muerto.
Es uno de los versos más famosos sobre la desilusión; su segundo hemistiquio es ya proverbio: como el velero no elige su viento, el hombre no siempre elige lo que el tiempo le trae. Se cita para consolar de una pérdida o recordar que desear no basta.
La fuente
Diván
El texto aparece en la fuente indicada. Una atribución tradicional no equivale a una prueba de autoría: consulta el contexto.
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No necesito patrias; ningún deseo de regresar me arrastra hacia un país que he dejado.
El lugar más noble del mundo es la silla de un caballo veloz, y el mejor compañero es un libro.
Quien tiene la boca amarga y enferma encuentra amarga incluso el agua pura.
Soy aquel cuya poesía hasta el ciego ha visto, y cuyas palabras han llegado al sordo.
Autor
Al-Mutanabbi
Abu al-Tayyib al-Mutanabbi está considerado con frecuencia el mayor poeta de la lengua árabe. Sus versos, famosos por su orgullo y su concisión, siguen citándose como proverbios en todo el mundo árabe.
Citas de Al-Mutanabbi